
Me la imagino escribiendo con el pulso firme, ordenando como si fuera un cuarto toda su vida, esparciéndola para poder verla de lejos, o tan cerca que apenas se pueda apreciar, haciendo una especie de collage: y me la imagino siendo egoísta escribiendo, necesitándose a ella, a la Louise que cocina, a la Louise que cuida de sus hijos, que riega una planta que no soporta el calor, necesitando de todas las que ella es para poder después mostrarnos descarada su vida, dejándonos a todos desnudos siendo una mujer todas las mujeres, una madre todas las madres, una esposa todas las esposas, vertiendo luz como si fuera agua sobre todo lo que está escondido, encima justo del dolor o el rencor, o de la felicidad efímera e injustificada, vertiéndose infinita como si fuera una fuente y salpicando sobre el tiempo que no es más que un gato que se ha lamido los pies y va dejando huellas mojadas por donde pisa. Descorazonada y poetisa, Louise Glück no tiene secretos para con su escritura, no le guarda heridas, ni la utiliza como si fuera un cuerpo facilón, se sincera, se muestra débil, humana, y deja que la poesía entre por dentro y la infecte y después el resultado sea este dolor como de vida, este lector como de muerte. Es insoportable ese monólogo suyo, ese encaramiento con alguien a quien nosotros creamos, a quien le buscamos un rostro conocido pero que sólo le pertenecerá a ella, es feroz esa manera de hablar, el poco pudor que le debe al lector, sometiéndolo a una vida que, de pronto, te toca y ya te sientes obligado a vivir, es culpable Louise Glück de que todos finalmente vayamos a convertirnos en la misma persona si la leemos, creyendo que seríamos capaces de escribir lo que ella escribe, de vivir la antesala del poema, la purificación posterior, todos nos convertimos en ese interlocutor suyo, en esa respuesta que busca y que injustamente no le llega, que todos buscaríamos si nos atreviéramos. La luna sigue estando más que viva. El iris de Louise Glück es más que salvaje.
Editorial Pre-textos,
156 páginas
156 páginas
Ni sabía quien era.
ResponderEliminarAhora he buscado en google y leeré poemas suyos, a ver que tal...
Besos.
Pues me sucede lo mismo... tendré que buscar algo suyo y te cuento.
ResponderEliminarBesos, Fusa muá!
AHHH pero que interesante que es este blog, me gusta descubrir autores...ya compartiré algo de lo que leí.
ResponderEliminarUn abrazo